En realidad, sí tengo inspiración. No hay nada que inspire más que una clase aburrida de dermatología un martes por la mañana. Y entonces mi mente se va lejos de aquí y tengo que pensar en ti. Porque no me queda otra. Porque escribir sobre algo que pienso o siento, es escribir sobre ti.
Alguien me dijo una vez, que es bueno no amar a nadie, te ahorras problemas, líos, discusiones, y más de una mala sensación por enfados tontos, celos, o tonterías varias… Bueno, vale, admito que puede tener su parte mala, como todo, pero ¿y lo que te pierdes? Es mucho más. Lo aseguro. No tiene precio. No tiene precio mirar a alguien a los ojos y sentir que el mundo puede desaparecer que no te importa, que ahí está la esencia de la vida, de tu vida, el origen de las sensaciones más bellas y hermosas, y eso es salud para el alma. No tiene precio ver una sonrisa y olvidarte de si lo que tienes son problemas o más bien una vida maravillosa a su lado. ¿Y las caricias? Una simple caricia hace que te sientas vivo. Que estás en el mundo por algo, para algo, y por alguien. Que no estás solo, porque estar solo… ¿de qué sirve? Es necesario compartir. Compartir el tiempo de tu vida con alguien especial. Tus sueños, tus metas, todo sabe mejor compartido. Volar solo, sí, será necesario saber, supongo, pero lo bonito es hacerlo de la mano de alguien a quien quieres, de alguien que con una mirada sea capaz de cosas inimaginables. Una mirada sólo tuya en todo el mundo. No tiene precio. Ni lo tendrá nunca.¿Y esos días de lluvia? Un sofá, una manta, calentitos, una película, la que sea, si sólo es por la excusa de estar acurrucados un buen rato… y entonces sentirte… afortunada. Afortunada de algo recíproco, de algo mutuo y correspondido.
Y dejando a un lado las miradas, las sonrisas y no estar solo… ¿qué me dices de ser capaz de desearle a alguien lo mejor del mundo por encima de ti mismo? Esto tiene que ser necesario para formarse totalmente como persona, para poder empatizar con los demás, seguro. Es bueno tener a alguien en tu vida que ya no pueda ser más importante, que sin formar parte de tu familia, consiga de ti un amor desmesurado y que si fuese necesario, dieras lo que fuera por borrarle las lágrimas y pintarle una sonrisa. Lo que fuera. Cualquier cosa.
No hay nada como sentir que eres lo más importante para una persona. No hay nada como sentir que esa persona es lo más importante para ti. No hay nada como sentirse feliz solo por el hecho de verla feliz. No se trata de lo bueno de ser amado, se trata de lo bueno de amar. Y aunque haya días tontos en los que amar o haber amado es lo peor que nos podría pasar, no es cierto, poder amar, para mí, es un privilegio. Que no todos tienen. Y no saben lo que se pierden.
O a lo mejor sólo soy una ilusa. Pero creo en la casita blanca, rodeada de un jardín lleno de flores; en sentarse en una alfombra delante de la chimenea una tarde de invierno de un domingo cualquiera, en desayunar juntos cada mañana para empezar el día con fuerzas, en darle un paseíto a mi Yeyuno cada tarde de tu mano… También creo que no son necesarios ni jardines, ni casas grandes para ser feliz. Lo realmente necesario es tener con quien despertarte por las mañanas con un abrazo cálido y una sonrisa, y entonces importa poco si tienes chimenea, o si la casa es blanca o azul…
Yo… no lo dudo. Prefiero el amor con todas sus condiciones a no haberse entregado a nadie nunca y sentirse… vacío sin remedio.
Que bien escribes y cuanto sentimiento =)
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