Yo elegí quererte y todas las consecuencias que eso conllevaba.
Elegí que tú fueses la persona que llenase mis días de sonrisas, elegí que tu olor era el que mejor le venía a mi ropa.
Yo elegí que me comieras a besos, elegí llorar por ti de vez en cuando,
elegí que no quería otros abrazos,
que no quería otras manos agarradas a las mías,
que no quería ver por la mañana otra cara que no fuese la tuya.
Elegí nuestro mes del año y nuestro día del mes.
Elegí que tú fueras mi locura y mi cordura,
elegí llenar el silencio de la noche con nuestra risa,
elegí que fueras tú el que dijera ‘ella es mi chica’,
elegí creerme tus verdades y creerme a medias tus mentiras,
y elegí, que fueras tú el que me rompiera el corazón en mil pedazos.